Románico Serrano


Pertenecientes a la llamada Escuela de la Sierra, destacan en la Tierra de Lara las iglesias de Vizcaínos de la Sierra, Jaramillo de la Fuente y San Millán de Lara.

IGLESIA DE VIZCAÍNOS DE LA SIERRA

La Iglesia se alza sobre una suave colina. Desde la carretera se aprecia la belleza de su torre cuadrada. Atravesando una galería porticada se accede al interior que consta de una única nave y ábside semicircular. La portada regala al visitante un conjunto de capiteles con motivos de fauna mientras que la fachada exterior construida con fábrica de sillería se completa con canecillos tallados con sencillos relieves y una imposta abilleteada que rodea el ábside.

IGLESIA DE JARAMILLO DE LA FUENTE

Como en Vizcaínos, en la iglesia de Jaramillo de la Fuente destaca su galería porticada y torre a los pies. Las arquivoltas de su portada se decoran con trazos geométricos.

En los capiteles de su galería no se pueden pasar por alto los mascarones y dos cabezas de reyes además de animales fantásticos.

Sabinares del Arlanza y la Yecla

En este territorio, tramo medio del río Arlanza, se encuentra el sabinar mejor conservado del planeta.

Ermita Quintanilla de las Viñas

Esta ermita construida a finales del siglo VII, con grandes sillares, es de planta basilical y fue declarada Monumento Nacional en 1929.

Pueblos de Lara

Este retablo relata con escenas los martirios a los que fue sometida.

IGLESIA DE SAN MILLÁN DE LARA

Es una de las grandes sorpresas del románico burgalés. Su origen se debe a un anacoreta que habitaba en una de las grutas. Posteriormente se instaló una comunidad de monjes y ya en el siglo XII comenzó la construcción del templo románico. En el interior, sus tres naves separadas por arcos formeros, le dan una apariencia monumental.
A los pies se encuentra un arco polilobulado apuntado, que es la entrada a la antigua gruta y coincide con la base de la torre.